Entrevista «detrás de la cámara» (14): Eva

Eva es mi entrevistada de hoy miércoles, y a pesar de profesar una acérrima defensa de su imagen y vida privada, terminó claudicando a mi causa literaria.

Para los que os incorporéis hoy a esta sección, he de explicaros que se trata de una serie de encuentros que protagonizaran aquellas personas que al cruzarse en mi vida han dejado su huella en mi camino.

Son Gente de a pie, como tú y como yo. Con sus problemas, sus ilusiones, sus sueños y sus memorias… Gente que si cae, vuelve a levantarse con más fuerza. Esa Gente que como Eva, para mí es importante porque desde detrás de la cámara, y con su granito de arena diario, hacen que el mundo siga girando y sea un poco mejor.

A través de fugaces entrevistas entre amigos, mis invitados rasgaran sus vestiduras para compartir contigo un cachito de su faceta más humana.

Con la ayuda de un sofisticado sistema aleatorio (la conocida “mano inocente”), extraigo para cada encuentro, diez papeletas de las 90 totales, en cada una de las cuales hay escrito un número. Cada cifra tiene asignada una pregunta concreta en una lista común. Con ellas elaboro una serie de 10 preguntas cortas que leo junto a mi entrevistado, y a las cuales él responde de forma breve, también.

Después podrá contestar a una Pregunta Plus o al juego Si yo te digo…, tú contestas.

Así transcurrió el encuentro con Eva:

Iba yo paseando por los Jardines del Retiro pensando en cuál sería el entorno propicio para la entrevista cuando llegó a mis oídos la melodía de las Cuatro Estaciones de Vivaldi, que un cuarteto de músicos estaba interpretando a orillas del lago… ¡Y con la música llegó la inspiración! ¡Sería en el Auditorio Nacional de Música!

Nos vimos ayer martes, para disfrutar como buenas melómanas, de algo diferente; la Orquesta y Coro Filarmonía. Una música distendida, relajante y directa al recuerdo de algunas famosas piezas de películas como Los Miserables, El Fantasma de la Ópera y Jesucristo Super Star, entre otros. ¡En el cine no hubiesen faltado las palomitas! Ja, ja, ja.

Eva, inició sus estudios en el colegio Saint Louis des Français despegando de él para licenciarse en Medicina y convertirse en una médico de familia altamente comprometida con su profesión.

Altruista y generosa, en esta madrileña, disfruta al máximo con su habilidad para envolver regalos, alcanzando la categoría de arte con cada diseño; aunque su mayor regalo es el cariño incondicional que ofrece a sus amigos y su gran corazón.

Sonríe al recordar sus veranos de pequeña en Moralzarzal, el sabor de las moras recién cogidas y el aroma de las flores, que sigue siendo una de sus mayores debilidades.

Es una apasionada de las plumas estilográficas, de las cuales posee una bonita y amplia colección y una lectora incansable que no esconde que le gustaría cantar bien.

1. ¿Cómo se llamaba tu osito de dormir?

—No tenía osito, buaaaa…

2. Eva, algo que jamás perdonarías…

—El lío en el que me estás metiendo. Ja, ja, ja… Ahora en serio: perdonar, suelo perdonarlo todo. Ahora bien, no olvido. Y la traición es de las cosas que más recuerdo.

3. ¿Cuál ha sido la última mentira que has contado?

—Alguna contestación a esta entrevista… [Risas]

4. Pincho de tortilla o canapé.

—Pincho de tortilla, sin dudarlo.

5. ¿Cómo te ves dentro de diez años, Eva?

—Prefiero no pensarlo…ja, ja

6. ¿A qué huelen las nubes? (Pregunta formulada por Carmen)

—A tormenta, a veces [me guiña un ojo]

7. Un libro que nunca te hayas podido acabar.

—La cartuja de Parma de Sthendal, sintiéndolo mucho la tuve que dejar a falta de unas páginas para acabar. Aunque hace unas semanas la retomé y la terminé. No me gusta dejar las cosas a medias.

8. ¿Cuál es el hábito saludable más difícil de cumplir?

—El dúo dieta saludable y ejercicio.

9. Elige Eva: Los sueños del futuro o la historia del pasado.

—Los sueños del futuro, por supuesto.

10. Un momento inolvidable.

—Llegar a Santiago, tras recorrer el camino. [Se le ilumina la cara]

“SI YO TE DIGO…, TÚ ME CONTESTAS…”

Si yo te digo infierno, tú me contestas poder.

Si yo te digo macarrones, tú me contestas hambre.

Si yo te digo mochila, tú me contestas superación.

¡Muchas gracias por todo Eva! ¡La próxima cita para un recital de Gospel! 🙂